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Juanone Pair

Rutina

El hijo del pirata preguntó:
- Papá, ¿qué es la rutina?
Y el pirata, suspirando con cierta desgana, contestó:
- ...abordar un barco, huir de la justicia, vomitar a sotavento, naufragar, vaciar un barril de ron y navegar en él hasta una isla, enterrar un tesoro, maldecir continuamente, tener un amor en cada puerto, dormir bajo las estrellas..., en fin, hijo, lo de siempre...

<Pepe Maestro>

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Un santo apetito

Nasrudín recibió un día la visita de un derviche conocido por su santidad y por la extrema austeridad de sus costumbres. Le ofreció hospitalidad y le preguntó si deseaba comer algo.
- Como muy poco -le dijo el hombre santo-. Unas cuantas hierbas, una o dos frutas. Algunos días me contento con un vaso de agua y unos granos de arroz. Pero, si deseas comer, puedo acompañarte para darte gusto. Es desagradable comer solo.
- Exacto -le dijo Nasrudin-. Y te agradezco que aceptes mi ofrecimiento. ¿Qué quieres comer?
- Lo que tengas.
- ¿Unos huevos al plato te parecen bien?
- Muy bien.
- ¿Te gustan poco hechos o muy hechos?
- Me da lo mismo -dijo el derviche-, pero ya que lo preguntas, no me gustán demasiado cuando se preparan en sartén con aceite.
- ¿Cómo quieres que te los prepare?
- ¡Ah!, muy simples, sobre una piedra caliente. Si te parece, coloca las yemas bien centradas y ten cuidado sobre todo de que no se revienten.
- Tendré cuidado. ¿Bien hechos?
- Sí, bien hechos, pero no demasiado. Que los bordes de las claras estén apenas dorados, ¿sabes cómo te digo?
- Muy bien.
- En el último momento, unas gotas de vinagre serían muy oportunas. ¿Tienes vinagre?
- Por supuesto.
- ¿Vinagre bueno?
- Sí, un vinagre muy bueno. Dime: ¿Te gustan los huevos salados?
- No, no demasiado. Pero con sal marina, por favor. Y un pellizco de orégano al final con un par de dados de ajo.

Nasrudín le dijo entonces:
- Tengo que decirte que la gallina que ha puesto esos huevos se llama Miza. ¿Te parece bien eso?

<Cuento popular marroquí>

El viaje de dos ancianas

Dos ancianas caminaban juntas. La una se llamaba Vida y la otra Muerte.

Cuando llegaron al lugar donde manaba una fuente, su propietario las saludó. Las viajeras le pidieron permiso para beber. El dueño les dijo:
- Sí, bebed. Pero que la más vieja beba primero porque esa es la costumbre.
- Entonces yo lo haré antes -repuso Vida-, pues soy la más longeva.
- No, la más vieja soy yo -le corrigió Muerte.
- De eso nada. La Vida es anterior, es más antigua. Sin seres vivos que puedan morir, la Muerte no existe.
dos ancianas- Al contrario -replicó Muerte- antes de que naciera Vida, todo estaba muerto. Las cosas vivas salen de la Muerte.
- No es cierto. Antes de que hubiera Vida no había Muerte... Cuando murió la primera persona, ése fue el comienzo de la Muerte. Por eso, Muerte, tú eres más joven y yo debo beber primero.
- El Creador hizo este mundo lleno de substancias inertes, por consiguiente la Muerte viene a ser la madre de la Vida. Yo beberé primero...
Con parecidos argumentos siguieron discutiendo un largo rato. Finalmente requirieron al dueño de la fuente para que hiciera de juez en su controversia. Este sentenció:
- ¿Cómo puede uno hablar de la Muerte sin la Vida o de la Vida sin la Muerte? Ninguna de vosotras puede existir sin la otra. Ninguna es más vieja, ninguna es más joven. Vida y Muerte son simplemente dos caras de la misma moneda. Por lo tanto tenéis la misma edad. Tomad esta calabaza llena de agua. Bebed juntas al mismo tiempo.

Las dos tomaron la calabaza con el agua, bebieron de ella y continuaron su viaje.

Despertares (en la vía)

Despertó cansado, como todos los días.
Se sentía como si un tren le hubiese pasado por encima.
Abrió un ojo y no vio nada.
Abrió el otro y vio las vías...

Desincronización de relojes

Desincronización de relojes

X es un hombre; un hombre cualquiera. Y es una mujer; una mujer cualquiera.

Un día X le dice a Y que la adora, que la quiere y que sólo a ella amará por siempre (cosa que es mentira como se verá después). Aunque X insiste, persevera, solicita, Y no quiere comprometerse. Sin embargo no da una respuesta tajante, lo que desasosiega a X.

Con el tiempo, X se cansa y empieza a amar a otra mujer, con la que le va divinamente. En cuanto X se marcha con la otra mujer, Y piensa que siempre ha querido a X, que es su verdadero amor y que sólo podrá amarle a él (cosa que es mentira, como se verá después).

Una tarde, con Y llorosa y X desconcertado, ésta le confiesa su atribulado amor. X duda, todavía le gusta mucho Y, pero le ha costado un triunfo encontrar a la mujer que quiere ahora y no va a tirarlo todo por la borda. Sin embargo, no le da a Y una respuesta clara.

Y se siente despreciada y, para llenar el vacío que ha dejado X, introduce un nuevo hombre en su vida. Cuando X los ve juntos siente que su corazón se quiebra. Inicia una depresión que le hace romper con la mujer con la que está y pasa las tardes entre largos llantos y copiosos poemas de amor dedicados a Y. En tales versos, que X escribe sin descanso, queda manuscrito que sólo ha querido a Y, y que sólo a ella querrá.

X logra publicar los poemas y se hace famoso. Una larga lista de excitantes jovencitas aparece en su vida. Al cabo de mucho sexo con calcetines colorados, X olvida a Y. Esta última, desde que X ha alcanzado la fama, escucha los poemas de X por la radio, acude a sus recitales, lee muy concentrada las críticas sobre los libros de X en el periódico. El hombre que estaba con Y se harta de que lea sin parar a X y la deja. A Y no le importa, sólo piensa en X, convencida de que le quiere y de que siempre le querrá (ya, bueno).

Con el paso del tiempo se van haciendo viejos sin advertir que siempre se querrán pero que nunca se han querido, o que siempre se han querido pero que nunca se querrán, porque los intervalos de su amor no se han encontrado jamás y, al menos para hacer el amor, dos personas tienen que coincidir a la vez en la misma cama.

Entrevista en "Callejeros"

A un hombre de unos 73 años le está entrevistando un periodista de “Callejeros” en un jardín.

El hombre entrevistado se expresa del siguiente modo:

Soy hijo de exiliados.
Hasta los 27 años y hasta poco antes de la transición no pude volver a España por culpa de Franco.
A mi padre, pobrecito, no sabíamos ni dónde enterrarlo.
Mi madre estuvo muchos años en silla de ruedas.
Ahora tengo 73 años.
Hace meses me quitaron el 30 % de un pulmón.
Mi mujer es inmigrante.
Tengo tres hijos con ella.
De los tres sólo trabaja una, la del medio,… pero no cobra nada.
Todos, incluidos los nietos, viven de mi asignación.
La mayor se acaba de divorciar.
Mi yerno se daba a las drogas y al alcohol y la ha dejado con dos niños.
El pequeño de mis hijos aún no se ha ido de casa y además se ha casado con  una divorciada y la ha traído a vivir con nosotros.
Esa señora antes trabajaba, tenía muy buen puesto, pero desde que vino a mi casa ya no hace nada.
Ahora tienen dos niñas que también viven bajo nuestro techo.
Y para colmo este año, con lo de la crisis, casi no nos hemos podido ir de  vacaciones y si me apuras… ni he podido celebrar que España ha ganado el Mundial.
Para colmo, el marido de la mediana anda en líos con la justicia.
Al enterarme me desmayé y casi pierdo un ojo al darme con una puerta…


El periodista pone cara de asombro y comenta:

Majestad, no creo que su situación sea tan mala...

El Mundo

El Mundo

Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.

A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.

- El mundo es eso - reveló -. Un montón de gente, un mar de fueguitos.

Cada persona brilla con luz propia entre las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende.

Eduardo Galeano

El Deseo

Escasos minutos antes de que la bella candidata mantuviera su entrevista oral con los miembros del jurado, una voz inesperada anunció por megafonía que todos los países que en aquel momento soportaban conflictos bélicos habían decidido firmar un tratado de paz con el enemigo y de inmediato retirarían las tropas del frente. Amén de aquella esperanzadora noticia, la megafonía de la organización confirmó que, por tercer año consecutivo, el agujero de la capa de ozono había encogido un veintitrés por ciento y que la temperatura media del Planeta volvía a bajar dos décimas respecto a la del año anterior. Por último, aunque no menos importante por ello, se difundió la buena nueva de que un científico neocelandés había donado al tercer mundo un reactivo químico capaz de transformar los cantos rodados en arroz, el aire en agua potable y el barro de los caminos en empanada argentina con doble de carne picada.

Al principio, la postulante a Miss Universo pareció desconcertada, pero, al cabo, cuando el miembro más veterano del jurado se dirigió a ella para pedirle que formulase un deseo, la joven, derrochando desparpajo a raudales, dijo: "Que los del quinto pongan la música más baja, por favor, así no hay quien se acabe El Quijote".

Javier Alonso

Tiempos locos

Pues si amigo: he vuelto!. Parece que ya voy a tener un poco más de tiempo para actualizar esto y seguir las aventuras de mis amiwitos y eso es lo que haré. Ahora que ya casi me siento con el deber cumplido tras prácticamente haber terminado las funciones de Juan Sin Miedo y ya solo tener pendientes 3 bolos más de Terror y Miseria. Ya puedo decir que me empiezo a sentir un poco más liberado.

Y que mejor forma que seguir compartiendo con vosotros. Pues eso aquí seguimos, volvemos a la carga!. Tras los tiempos locos de los últimos meses supongo que la normalidad ira volviendo a la vida. Un poco de sosiego que no vendrá mal.

De todas formas, no creo que tarde mucho en extrañar la vorágine de los últimos meses. Aunque tampoco creo que tarde mucho en volver. Seguramente salen más bolos en la parte teatral y la vida no deja de ser algo dinámico, así que seguiremos dando guerra.

Por cierto ayer me hice un año mayor. Quien lo diría!, en todo caso este año ha sido tan especial (gracias a todos quienes lo han hecho posible….) que se podría decir que los 32 pasaron como una exhalación.

Ahora con 33 la cosa ha de cambiar. Mi hermana dice que es un número bonito.., la verdad que yo no puedo quejarme de los 32 pues estuvo lleno de buenos momentos… (salvo la neumonía!). Sinceramente: me podría conformar con que el nuevo año que comienza sea simplemente igual.

Bueno os dejo unas imágenes del musical JSM, un proyecto que me ha ilusionado mucho, en el que hemos currado mogollon, y donde la responsabilidad ha sido grande. Pero ya comienzo a sentirme un poco más libre. Un proyecto que siempre será parte de mi.

Hasta más ver.

 

ESTAR DE PASO

En el Lejano Oriente, un peregrino llegó a una aldea a la caída de la tarde. Preguntó a los aldeanos dónde podía alojarse y pasar la noche. Le indicaron el camino a la casa de un sabio que vivía a las afueras del pueblo y que acogía a todos los viajeros que pasaban por allí. El peregrino llegó a la casa, llamó a la puerta y le abrió un anciano risueño y enjuto, encorvado por la edad, que le hizo pasar inmediatamente. La desnudez de las paredes, la ausencia de muebles, llamaron la atención del viajero; sólo dos cuencos, unas brasas en el hogar sobre las que descansaba una tetera con té caliente y dos esterillas recogidas y apoyadas en un rincón de la única habitación indicaban que la casa estaba habitada. El anciano le ofreció un cuenco de té a su invitado y el peregrino entre sorbo y sorbo, sorprendido por la falta de enseres, le preguntó:
- Maestro, ¿dónde tienes el resto de tus pertenencias: tus muebles, tus ropas?

El maestro miró el pequeño hatillo que el peregrino había dejado a su lado mientras tomaba el té, y dijo:
- Veo que tú llevas las tuyas en un pequeño hatillo...
- Sí - replicó con rapidez el peregrino-, pero es que yo estoy aquí de paso.

El anciano sonrió y con serenidad respondió al viajero:
- También yo estoy de paso.

Cuento sufí

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Prueba sencilla.

<center>Prueba sencilla.</center>

El Rey Midas

Erasé una vez un rey que pidió un deseo al oráculo de los dioses.

- Quiero que todo lo que toque se convierta en...

Y justo en ese momento se tropezó y dijo "mierda".

Y todo lo que tocaba se convertía en mierda y se murio de hambre y de asco.

Javier Coronas y Jose A.Videgaín

UNO Y SIETE

He conocido a un niño que era siete niños.

Vivía en Roma, se llamaba Paolo y su padre era tranviario.

Pero también vivía en París, se llamaba Jean y su padre trabajaba en una fábrica de automóviles.

Pero también vivía en Berlín, y allá se llamaba Kurt y su padre era profesor de violonchelo.

Pero también vivía en Moscú, se llamaba Yuri, como el astronauta Gagarin, y su padre era albañil y estudiaba matemáticas.

Pero también vivía en Nueva York, se llamaba Jimmy y su padre tenía una gasolinera.

¿Cuántos he dicho? Cinco. Faltan dos.

Uno se llamaba Chu, vivía en Shangai y su padre era pescador; el último se llamaba Pablo, vivía en Buenos Aires y su padre era pintor de brocha gorda.

Paolo, Jean, Kurt, Yuri, Jimmy, Chu y Pablo eran siete, pero eran el mismo niño que tenía ocho años, sabía leer y escribir e iba en bicicleta sin poner las manos en el manillar.


Paolo era moreno, Jean rubio y Kurt castaño, pero eran el mismo niño. Yuri tenía la piel blanca y Chu la piel amarilla, pero eran el mismo niño. Pablo iba al cine en español y Jimmy en inglés pero eran el mismo niño y reían en el mismo idioma.

Ahora los siete son mayores y ya no podrán hacerse la guerra, porque los siete son un solo hombre.

Feliz Año Nuevo!


Gianni Rodari

¡FELIZ NAVIDAD!

<CENTER>¡FELIZ NAVIDAD!</CENTER>

El mejor deseo

Un pescador cogió en su red una botella de cobre. El pescador abrió la botella y vio elevarse una columna de humo que adoptó la forma de un genio.
El genio liberado le dijo al pescador:
- Pide tres deseos y yo te los daré. ¿Cuál es tu primer deseo?
- Helo aquí - dijo el pescador -. Me gustaría que me hicieses lo bastante inteligente como para poder hacer una elección perfecta de los otros dos deseos.
- Hecho - dijo el genio -. Y, ahora, ¿Cuáles son tus otros dos deseos?
El pescador reflexionó un momento y contestó:
- Gracias, no tengo más deseos.

Cuento Sufí

Los mejores pintores.

Cuentan los persas que un día se organizó un concurso entre dos grupos de artistas. Unos eran chinos, los otros bizantinos. Vivían en la corte del mismo príncipe y nunca dejaban de rivalizar.

Entonces el príncipe decidió enfrentarlos en un concurso. Se colocó a los dos grupos de pintores en una sala que una cortina dividía en dos espacios iguales, y se les encargó decorar dos muros, que estaban uno frente al otro.

Los chinos pidieron gran cantidad de brochas, pinceles y toda clase de colores. Los pintores bizantinos, ante la sorpresa general no pidieron nada.

El día de la presentación, el rey acudió con toda su corte. Primero destaparon los frescos chinos y todo el mundo quedó maravillado. Era un trabajo insuperable.

Entonces se destapó el muro de los bizantinos y allí estaban las mismas figuras, los mismos colores que en el muro pintado por los chinos, pero invertidos. Los bizantinos se habían contentado con pulir a conciencia su muro, hasta el punto de dejarlo como un deslumbrante espejo.

Las pinturas de los chinos se reflejaban en aquel muro sin sufrir las asperezas del muro ni los imborrables defectos de la materia. Las imágenes ganaban en pureza, en gracia, en ligereza... eran mucho más hermosas porque no se las podía tocar.

Cuento popular persa

EL GATO Y SU COLA

Un gato grande vio cómo un gatito pequeño trataba de pescarse la cola y le preguntó:
- "¿Por qué tratas de pescarte la cola de esa forma?".
El gatito dijo:
- "He aprendido que lo mejor para un gato es la felicidad, y que la felicidad es mi cola. Y por eso la persigo y trato de pescármela; y cuando la pesque habré logrado la felicidad".
El gato viejo le dijo:
- "Yo también le he prestado atención a los problemas del universo; yo también he pensado que mi cola era la felicidad. Pero, me he dado cuenta de que cuando la persigo se me escapa y cuando voy haciendo lo que tengo que hacer, ella viene detrás mío por donde quiera que yo vaya".

C.L. James

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¡ARRIAD EL FOQUE!

¡Arriad el foque!, ordena el capitán.¡Arriad el foque!, repite el segundo.

¡Orzad a estribor!, grita el capitán. ¡Orzad a estribor!, repite el segundo.

¡Cuidado con el bauprés!, grita el capitán. ¡El bauprés!, repite el segundo.

¡Abatid el palo de mesana!, grita el capitán. ¡El palo de mesana!, repite el segundo...

Entretanto, la tormenta arrecia y los marineros corremos de un lado a otro de la cubierta, desconcertados. Si no encontramos pronto un diccionario, nos vamos a pique sin remedio.

Ana María Shua

Adios a la rima

Agapito Pito era un rimador nato y recalcitrante. Un buen día viajó a un extraño país donde toda rima, aunque fuese asonante, era castigada con la pena de muerte.

Pito empezó a rimar a diestra y siniestra sin darse cuenta del peligro que corría su vida. Veinticuatro horas después fue encarcelado y condenado a la pena máxima.

Considerando su condición de extranjero, las autoridades dictaminaron que podría salvar el pellejo sólo si pedía perdón públicamente ante el ídolo antirrimático que se alza en la plaza central de la ciudad.

El día señalado, el empedernido rimador fue conducido a la plaza y, ante la expectación de la multitud, el juez del tribunal supremo le preguntó:
- ¿Pides perdón al ídolo?
- ¡Pídolo!

Agapito Pito fue linchado ipso facto.

Otto-Raúl González

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